-Perdona, ¿estás bien?-era un chico. Pero me hablaba en
inglés. Noté mi codo dolorido, el chico me ayudó a levantarme y le miré a la
cara. Tenía el pelo muy corto, pero iba con unas gafas de sol. Me sonrió,
aunque estaba preocupado por si me había pasado algo.
-Sí, sí. Estoy bien.-instintivamente, los dos miramos mi
codo. Vaya, tenía sangre de una herida que me había hecho al chocarme contra el
suelo. Mi madre me decía que los golpes en el codo son los que más dolían,
aunque no te hicieras gran cosa, y ahí podía decir que era verdad.
-Estarías bien si no fuera por la sangre del codo.
-Tranquilo, me lo limpiare en casa.- si conseguía llegar,
porque no sabía ni donde estaba. – Por cierto, sé que voy a parecer idiota
preguntándotelo a ti que no eres de aquí pero, ¿Dónde estamos?
El chico se rió. Es que yo también, preguntarle a él donde
estábamos. Allyson, tonta, muy tonta. El miró alrededor como si tampoco supiera
donde estábamos. ¿Pero qué hacía un inglés solo por aquí? Y con gafas de sol,
cuando estaba nublado.
-Pues, yo llevo aquí un día, así que tampoco sé dónde
estamos. Pero si quieres puedes venir al hotel a limpiarte esa herida y después
coger un taxi hasta tu casa.
-Gracias pero, no te conozco, y tampoco tengo dinero.
-Vamos, soy de fiar. Y no quiero que vayas andando hasta no
sé dónde estará tu casa y con el brazo así. Yo te pagaré el taxi.-me sonreía de
tal manera que era imposible rechazarlo. Además, el codo me dolía y no quería
andar perdida.
-Está bien, gracias.-fuimos andando hasta el hotel, que
estaba muy cerca de donde nos habíamos encontrado.- Una cosa, no sé si será
típico en Inglaterra pero, ¿Por qué llevas gafas de sol y vas como escondido?
Él se volvió a reír. Creo que no me estaba enterando de
algo, pero yo seguí la conversación con normalidad.
-No quiero que me reconozcan.
-¿Te busca la poli o qué?- lo dije en broma, esperaba que no
fuera verdad.
-No, no. Soy famoso.-se quitó las gafas y la capucha y pude
verle. Era un integrante de una banda británica famosa. Como se llamaba… One
Direction.
-Eres de One Direction.-me quedé con la boca abierta, había
conocido a un famoso y estaba en el ascensor de camino a su habitación.-Vosotros
sois los que hacíais video diarios en unas escaleras.
-Así es. Liam Payne a su servicio. No te asustes cuando
entres a la habitación, están los demás dentro.
-No creo que sea para tanto.- sacó la tarjeta de su bolsillo
y abrió la puerta. Sentados en el sofá estaban dos chicos, en boxers, jugando a
videojuegos. Pues igual sí que era para tanto.
-Vamos, chicos. Vestiros, que tenemos visita.-Liam se giró y
me señaló con la mirada. Cuando esos dos me vieron fueron rápido a cambiarse y
volvieron vestidos.
-Hola, me llamo Allyson, por cierto.-Los chicos también se
presentaron. Al parecer los que estaban jugando a la Play eran Louis y Harry.
-¿Tenéis algo para desinfectar heridas?
-Sí, espera. Es que nos hemos chocado y al caerse se ha
hecho eso en el codo. –Liam les estaba explicando lo que había pasado. Louis se
ofreció a ir a por algo para la herida. Lo hecho en un algodón y lo aplicó en
la herida. Creo que hice algún sonido de dolor.
-Tranquila, ya casi está.-me dijo Louis.-te has hecho una
buena herida.
-La verdad es que duele un poco.
Cuando Louis terminó de desinfectarme la herida, tiró el
algodón a la basura. Miré el reloj. Eran las nueve, ya de noche. ¿Tanto tiempo
había estado caminando? Parecía que sí.
-Bueno, pues yo ya me voy, gracias por todo.
-Sí, espera, que llamo a un taxi.-mientras Liam llamaba yo
me senté con los chicos en el sofá.
-¿Jugabais a fútbol?
-Sí, iba ganándole a Harry, como siempre.
-Cállate, que es la primera partida que ganas hoy.-los dos
empezaron a discutir de bromas, y a mí me hizo gracia. Liam colgó el móvil y se
dirigió a mí.
-No creo que esto te vaya a hacer mucha gracia, me han dicho
que hay huelga de los taxistas. Y no vamos a dejar que te vayas andando sola a
casa a estas horas, no sabes ni dónde estás.
Suspiré. No me tenía que haber despistado tanto, ahora
estaría en casa, escuchando música tan tranquilamente, en mi habitación.
-Me iré andando.-lo dije insegura.
-No, que si no mañana te encontramos andando por aquí
todavía sin haber llegado a tu casa. Quédate aquí esta noche y mañana vete a tu
casa, es viernes.
-Está bien… Gracias.
Cogí el teléfono y llamé a mi madre para decirle que me
quedaba a dormir a casa de Andrea. Luego llamé a Andrea para que me cubriera y
lo hizo sin problemas, ya le explicaría mañana las razones.
-Esto… ¿Tenéis algo que me pueda poner para dormir?
-Yo te puedo dejar unos pantalones de deporte y una
camiseta.-dijo Louis. Era muy amable, me habían caído bien los tres. No sé
donde estarían los otros dos, en la banda eran cinco chicos.
-Muchas gracias. Bueno, pues yo me quedo aquí en el sofá y
mañana antes de que os levantéis y me habré ido.
-¿En el sofá? Puedes dormir con Louis, dormimos en parejas y
él está solo.-dijo Liam simpático.
-La cama será más cómoda Allyson.-me dijo Louis, como si no
le molestara.
-Es que creo que ya tenéis bastante con que me quede así que
no quiero molestar.
-No molestas.-los tres me hacían sentir como si estuviera en
mi propia casa. Al final acepté, y llevé mi mochila a la habitación de Louis.
Cuando salí, había dos personas más.
-Hola, soy Niall.
-Y yo Zayn. Ya nos han contado lo que te ha pasado.
-Sí, bueno. Soy patosa.-dije riéndome.
-Ha sido culpa mía, iba con las gafas de sol…
La cena transcurrió tranquila. Les trajeron unas pizzas y
las comimos entre todos. Me lo pase muy bien, esos chicos eran muy divertidos.
Me contaron su historia, que llegaron a ser un grupo gracias a un concurso de
talentos, y que llevaban grabados dos álbumes. Al día siguiente buscaría canciones
suyas, seguro que estában genial. Después de cenar jugamos a la Play, y solo
gane una vez, pero algo es algo. Estaba cansada, así que fui a la habitación de
Louis a cambiarme. Me metí en la cama y apagué la luz. Pasados cinco minutos,
Louis entró a la habitación.
-Lo siento, ¿te he despertado?-me dijo con cara de disculpa.
-Que va, no me había dormido todavía. Siento que tengas que
compartir la cama.
-No te preocupes, nos has caído genial.
-Vosotros a mí también.-le dije sonriéndole. Me alegraba de
haberles conocido. Siempre decían que los famosos eran muy pijos y que se les
había subido la fama a la cabeza, pero estos parecían chicos normales.
-Bueno, pues duerme bien.
-Lo mismo.
Y después de eso, no tarde ni dos minutos en dormirme.
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A la mañana siguiente, estaba sola en la cama, suponía que
Louis ya se había levantado. Así que salí de la cama, y fui a la cocina,
necesitaba desayunar algo. ¿Qué hora sería? No le di mucha importancia, y
cuando llegue, me encontré a Louis preparando el desayuno.
-Pensaba que sería la última en levantarme.
-Pues no, aquí duermen como troncos.-esa sonrisa, es que
hipnotizaba.- toma, he preparado el desayuno.
-Gracias, no hacia falta. Me iré en seguida.
-¿No quieres quedarte un rato más? No nos importa.
-Mi madre querrá que vuelva, lo siento.-no me importaba
quedarme más, pero tenía que darle explicaciones a Andrea. Terminé el desayuno
justo cuando los demás se levantaban. Me dieron los buenos días y se acercaron
a Louis. Alguno le dijo algo como, “díselo ya Louis, que se va…”. ¿Decirme qué?
Fui a la habitación a cambiarme y salí con la ropa de ayer. Me hubiera gustado
cambiarme pero no tenía nada más. Así que no me quedo otra que salir así.
Cuando iba a salir Louis entró.
-Bueno, pues muchas gracias por dejarme dormir aquí, y por
lo del codo.-en ese momento, me miré el codo, estaba mucho mejor.
-No ha sido nada, ya lo sabes. Oye, quería decirte una cosa...