Vistas de página en total

jueves, 4 de julio de 2013

Capítulo 8 - Difíciles decisiones, difíciles relaciones.

Me dio la impresión de que había dormido mucho y en realidad era bastante temprano. No tardé en levantarme de la cama para ir al baño y asearme. La verdad es que hacía un día precioso. Decidí salir a dar un paseo para desayunar cuando volviera junto a Andrea. Seguro que ayer volvió tarde y estaba muerta de sueño. Me hice una coleta y salí de casa. Iba pensativa por la calle, tanto que llegué a un cruce y alguien me tuvo que parar para que no pasara en rojo y un coche me llevará por delante.

-Vaya, tienes que ir con más cuidado.-conocía esa voz.
-Iba distraída.-le contesté manteniéndome firme. No era el momento en el que quería encontrarme con Louis.
-Ya se ve. ¿Te apetece que vayamos a un sitio que hay por aquí a desayunar?-me quede en silencio. Supongo que sería una buena opción para hablar, y ya hablaría con Andrea al volver, no tenía pensado pasar mucho tiempo desayunando.
-Está bien, vamos.

Fuimos caminando en silencio todo el trayecto. Llegamos a un local no muy grande pero acogedor, solo había un par de mesas ocupadas, y el olor que llegaba de la cocina era delicioso. Cada uno pedimos y no tardaron en traernos nuestros respectivos desayunos.

-Siento que ayer te fueras tan pronto de la fiesta, me gustaría que te hubieras quedado más.-me dijo.
-No tenía muchas ganas de fiesta.-era una situación bastante incómoda. Cogí valor y le pedí disculpas.- Oye, siento si ayer estuve muy borde. Hablé sin saber y además no soy nadie para decirte lo que debes hacer o lo que no.
-Ya sé lo que te contó Niall, y es la verdad. Tanto lo de Nicole como lo de que estoy… enamorado de ti.-lo había dicho. No sabía qué hacer ni qué decir, estaba flipando en ese momento.- Escucha Allyson, no somos tan diferentes. Si me conocieras te darías cuenta, jamás te haría daño.
-Es arriesgado decir que estás enamorado de mí sin apenas conocerme, ¿no crees?
-Puede, pero te aseguro que no siento por nadie más lo que siento por ti.-una pequeña sonrisa asomó por mis labios.
-Si supieras mi historia, mi pasado, cambiarías de idea. Me avergüenzo de mí misma.-los recuerdos invadieron mi cabeza y empecé a sentir cosas horribles. Louis se levantó a pagar y salimos del local para retomar la conversación.
-Sabes, creo que no cambiaría de idea aunque supiera tu historia. No entiendo por qué no quieres que te conozca.
-Porque tú no sabes lo difícil que es contarle a alguien que desde pequeña has visto como tu padre pegaba a tu madre, y que luego te tratara mal a ti. No sabes lo que es vivir asustada y querer desaparecer de este mundo. Tampoco sabes que es que te traten como una cosa insignificante, que no puedas confiar en nadie por miedo a que te hagan daño como todas las personas que he conocido. Menos Andrea, que es la mejor persona que he conocido, a parte de mi madre, que por suerte se ha vuelto a casar con un hombre genial. Pero tú no sabes que es vivir con todo esto guardado para ti, con un pasado del que no puedes despegarte.-las últimas frases las dije entre sollozos, e instintivamente, me miré mis muñecas, las marcas de todos mis recuerdos se encontraban ahí presentes. Cuando terminé, Louis me abrazó fuertemente contra él.

-Siento todo eso que te ha pasado. No lo merecías, ni lo mereces.-me dijo en tono suave.
-Nunca tengo bastante confianza con alguien como para contarle esto, porque siento que se irá.
-Te prometo que yo no te voy a dejar, que te voy a cuidar como a la  princesa que eres.-me levantó la cabeza y me sonrió. Me acerqué a él e hice lo que llevaba esperando tanto tiempo. Nuestros labios se juntaron y se fundieron en un largo beso. Un beso en el conseguí olvidarme de todo, solo estábamos él y yo, por fin.

Cuando nos separamos, me secó las lágrimas y me agarró de la maño para transmitirme seguridad. No tardamos en llegar a mi casa, suponía que Andrea ya se había levantado. Metí la llave por la cerradura y Andrea apareció antes de que pudiera ver nada del interior de la casa.

-¿Dónde estabas? Me podías haber llamado, yo que sé, un simple mensaj… Ah, hola Louis, no te había visto.- Andrea se puso roja y Louis echo una risilla.

-Tranquila, ya me iba, he venido a acompañar a Allyson. Hasta pronto chicas.-nos sonrió y me dio un beso en la mejilla para despedirse. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario