Iba tan rápido que casi se me caigo por las escaleras por
llevar los cordones desatados. Es ese momento en el que se te viene a la cabeza
la famosa frase de tus padres y abuelos, ‘ Átate bien los cordones ‘. Así que
para no tener ninguna caída, me los até mientras me comía una galleta.
Increíble que no se me atragantara. Bajé abajo, y después de darle un beso a mi
madre, salí de casa. Bueno, me presentó, me llamo Allyson, y tengo 17 años. Me
encanta la música, no puedo vivir sin ella. También me gusta montar en mi skate
y llevar Vans o sudaderas. Y detrás de la puerta por la que salí, estaba
llamando repetidamente al timbre mi mejor amiga, Andrea.
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