Vistas de página en total

domingo, 19 de mayo de 2013

Capítulo 4 - Baloncesto, la forma de desconectar.


-¡Allyson!
-¿Liam? Está claro que solo tengo caídas cuando me encuentro contigo.-dije riéndome. El también se rió y después de disculparse, nos dimos un abrazo.
-¿Qué haces aquí?-le pregunte.
-Eso debería preguntártelo yo a ti, vivo aquí.
-Una amiga y yo nos hemos venido aquí con una beca.
-Pues, los chicos y yo estamos abajo, si queréis, podéis venir a comer con nosotros.-me dijo amablemente.
-Sí, vale. Espera un momento y ahora salgo.-tarde poco y cuando salí ahí estaba Liam esperándome.
-Louis estuvo hablando de ti algunos días.
-Cuando me fui ese día, le note raro. Pero, bueno, ahora volvemos a vernos.
Me acerqué a la mesa en la que estaba con Andrea acompañada de Liam. Les presente y se dieron dos besos. Le expliqué lo de que les conocía y que nos habían ofrecido ir a comer con ellos. A Andrea le pareció bien y fuimos a su mesa. Cuando nos vieron sonrieron.
-Cuanto tiempo Allyson.-dijo Harry.- Por cierto, soy Harry.
-¿Andrea?-dijo Niall sorprendido.
-¿Os conocéis?-pregunte yo igual de sorprendida.
-Un día en Madrid me encontré con ella, y estuvimos hablando.-explicó Niall.
-Podías habérmelo contado…
-Ya, lo siento Allyson, pero bueno, ahora estamos aquí los todos.

Andrea y los chicos se presentaron, y comimos entre risas. Al terminar, todos salimos y dimos un paseo cerca de la zona de nuestra casa. La verdad es que era una ciudad grande, así que tendríamos facilidad para perdernos.

-Chicos, ¿nos podríais enseñar un poco de Londres algún día?-pregunté.
-Sí, que si no nos perdemos seguro.-añadió Andrea.
-Claro, esta tarde si queréis.
-¿Sí? Pues genial.-contesté sonriendo. Tenía muchas ganas de ver Londres, era una ciudad que siempre soñé con visitar.
-Pues, pasamos por vuestra casa a las seis. Hasta entonces.

Nos dimos un abrazo con todos, y Louis me dio un beso en la mejilla. Entramos en casa y nos sentamos cansadas en el sofá. Andrea y yo nos miramos, y nos empezamos a reír. No sé exactamente por qué, pero fue un ataque de risa.

-Bueno, con que Louis Tomlinson, ¿eh?-me preguntó Andrea imitando a un detective.
-¿Qué dices?
-Vamos, ahora me dirás que no te gusta.
-No me gusta.-y justo al pensar en si me podía gustar, un montón de cosas pasaron por mi cabeza. Y sonreí.
-¡Te gusta!
-Puede. Un poco.
-Lo sabía.-gritó Andrea con tono de victoria. Le tiré un cojín.
-Pero él nunca se fijaría en mí. Es un famoso, saldrá con modelos. Y, además, seguro que ya tiene novia.
-O no.
Las dos nos quedamos pensando. Y recordé el día en el que me perdí, y cuando estaba comiendo con mi mejor amiga en el restaurante. Se había encontrado con alguien conocido, y los chicos estuvieron un par de días en Madrid.
-Andrea, el conocido con el que te ‘encontrastes’ en el restaurante fue Niall, ¿no?
-No… Vale, sí. ¿A qué es genial?
-Si lo dices por Niall, sí, me ha caído genial. Y leí, que no tiene novia. Todo tuyo.

Andrea sonrió y se puso roja. Yo decidi ir a darme una ducha, y como todavía era pronto, le dije a Andrea que iba a ver el sitio donde estudiaría, porque pillaba cerca de nuestra casa. Así que salí, y no tarde ni un cuarto de hora en llegar. Abrí la gran puerta, y cuando entré fui a preguntar a una señora que estaba en la mesa de recepción.

-Disculpe, vendré a estudiar aquí cuando empiece el curso, ¿me podría enseñar esto alguien?
-Jovencita, esto no es la oficina de turismo, así que yo no te puedo ayudar.
-Que borde.-dije por lo bajo. De repente, una chica apareció detrás de mí.
-No le hables así a la chica, es nueva. Ya sé porque no te nombran trabajadora del mes, ¿eh?
-Cállate, Nerea. Estoy trabajando.-contestó borde la señora. No separaba la vista de su ordenador, así que esa tal Nerea debía ser conocida suya desde hace tiempo.
-Ya sé que trabajas mucho Anne. Por cierto, soy Nerea, encantada.
-Lo mismo, me llamo Allyson. ¿Eres estudiante aquí?-la chica rió un momento, y después siguió hablando.
-Sí, pero no le llamó estudiar, prefiero simplemente pasármelo bien.
-Bien, ya pensaba que esto iba a estar lleno de gente muy profesional.
-Anda conmigo, y no te aburrirás.-colocó la mano en el aire de forma que chocáramos los cinco. Esa chica me había caído muy bien. Se ofreció a enseñarme todo el edificio, donde se daban las clases y demás. Cuando salimos del edificio por una puerta trasera, nos encontramos con una cancha de baloncesto.
-Aquí suelen jugar los chicos, pero a mí también me gusta venir a jugar.
-¿Por qué no vienen las chicas también?
-Por qué les parece de chicos, pero a mí me gusta jugar.

Me acerqué a los chicos que estaban jugando y grité que me pasaran un balón. Lo cogí en el aire, y me acerqué a la línea de triple. Salté, y el balón entro dentro de la canasta. Nerea me miro impresionada, sonriendo. Se acercó a mi y me arrebato el balón. Estuvimos jugando así un buen rato, hasta que estábamos cansadas.

-Deberías apuntarte al equipo. Yo estoy dentro, y nos hacen falta personas como tú.
-¿Aquí hay un equipo?
-Sí. Piénsatelo, y me cuentas. Por cierto, toma mi número, ya quedaremos algún día.

Me estaba apuntando su número cuando me fijé en la hora, las seis menos diez, tenía que llegar a casa. Me despedí de Nerea, y fui corriendo, literalmente, comiéndome a la gente por el camino. No sé cómo, pero a menos cinco estaba en casa. Andrea me pregunto donde había estado pero no le respondí. Me di una ducha rápida y me arreglé todo lo que pude. Cuando baje al piso de abajo, los chicos ya estaban esperando. Por las escaleras casi tengo un accidente no deseado, pero conseguí no caerme.

-Lo siento chicos, he ido a ver el sitio donde iba a estar durante el curso y se me ha ido la hora.-me disculpé.
-Tranquila, no había prisa.-me dijo amablemente Niall.
-Bueno, pues vámonos ya.-dijo animada Andrea. Salimos de casa y fuimos hablando por el camino. Niall y Andrea iban por delante hablando, la verdad es que pegaban.  

viernes, 17 de mayo de 2013

Capítulo 3 - Nueva vida en la capital británica.



-Claro, dime.-supongo que sería eso que los demás querían que dijera.
-Pues… Qué… No sé cómo decirlo…
-Vamos, no muerdo.-le dije amigablemente, no tenía que darle vergüenza decirme eso que me tenía que decir.
-Solo es… que… me alegro de haberte conocido. Espero que nos veamos pronto.-la verdad es que me esperaba otra cosa. ¿Pero qué digo?  Ha sido amable, nada más, nos conocimos ayer.
-Yo también, espero que nos veamos alguna vez.-le di un abrazo de agradecimiento. Salí de la habitación y pude oír a Louis suspirando y diciendo, “Mierda”. Cuando salí, los demás me miraban. Se acercaron y me dieron un abrazo de despedida.
-¿Y Louis?-me preguntó Niall.
-Está en la habitación.-contesté.
-¿No te ha dicho nada?-me volvió a preguntar.
-No, bueno, que esperaba que nos volviéramos a ver pronto, no sé, lo que se suele decir, ¿no?-estaba confundida.
-Sí, claro. Bueno, nosotros también esperamos verte pronto, ¡adiós Allyson!
-Adiós chicos, y gracias otra vez.

Salí de aquel hotel y llamé a un taxi. No tardó en llegar y me llevo hasta mi casa, que en efecto, estaba bastante lejos de allí. Cuando llegué, entre rápidamente.
-Hola, mamá.

-Hola cariño. ¿Qué tal con Andrea?-se acercó a mí y me dio un beso.
-Bien, ahora iba a salir a dar un paseo con ella.
-Claro, hace tanto que no os veis.-dijo irónicamente mi madre.
-Exactamente.

Subí a mi habitación. Me quite la ropa que llevaba y me di una ducha. Después de secarme el pelo y alisármelo, me puse unos pantalones cortos, unas vans y mi sudadera preferida. Me encantaba llevar eso, era lo más cómodo que podía haber. Así que salí así de casa con el móvil en la mano y llamé al timbre de Andrea. Me abrió y nos dimos un abrazo.

-Bueno, ¿y donde estuviste ayer?-me pregunto Andrea mientras salíamos de su jardín.
-Pues que me puse a escuchar música, me despiste y acabe en el culo del mundo.
-Siempre serás mi tonta. Bueno y porq…

Andrea no pudo terminar porque me sonó el móvil. Lo cogí, eran de Londres. Para avisarme de que me habían dado la beca, y en una semana estaría allí con Andrea. Cuando colgué, se lo conté a Andrea y las dos empezamos a gritar. La gente nos miró pero estábamos acostumbradas. Ilusionadas, fuimos a contárselo a mi madre. Después de abrazos, lloros y demás, fuimos a preparar algunas cosas. Y, en una semana, Andrea y yo nos encontrábamos sentadas en un avión de camino a la capital británica.

-Tía, nos vamos a Londres. ¿Te lo puedes creer?
-Ya, que nervios, ¿no?-estábamos muy felices, era una experiencia única. Por fin el avión aterrizó y nos bajamos.

 Después de coger las maletas salimos del aeropuerto montadas en un taxi. Le dijimos al taxista la dirección de la casa que habíamos alquilado en el tiempo que estuviéramos allí. Cuando llegamos, nos quedamos alucinadas. Era una casa preciosa, y por dentro aún más. Cada una escogió la habitación que más le gustaba. Y, después de cambiarnos, decidimos salir a comer a algún sitio cercano, ya haríamos la compra en otro momento. Todo lo que veíamos nos parecía alucinante. Cuando encontramos un sitio que tenía buena pinta, entramos y nos sentamos en una mesa. Mientras esperábamos a que nos trajeran lo pedido me levante y fui al baño. Había que subir unas escaleras, así que las subí, y cuando llegué arriba, choqué con alguien que casi me tira de nuevo abajo.

-¡Allyson!

domingo, 12 de mayo de 2013

Capítulo 2 - Los chicos de las escaleras.


-Perdona, ¿estás bien?-era un chico. Pero me hablaba en inglés. Noté mi codo dolorido, el chico me ayudó a levantarme y le miré a la cara. Tenía el pelo muy corto, pero iba con unas gafas de sol. Me sonrió, aunque estaba preocupado por si me había pasado algo.
-Sí, sí. Estoy bien.-instintivamente, los dos miramos mi codo. Vaya, tenía sangre de una herida que me había hecho al chocarme contra el suelo. Mi madre me decía que los golpes en el codo son los que más dolían, aunque no te hicieras gran cosa, y ahí podía decir que era verdad.
-Estarías bien si no fuera por la sangre del codo.
-Tranquilo, me lo limpiare en casa.- si conseguía llegar, porque no sabía ni donde estaba. – Por cierto, sé que voy a parecer idiota preguntándotelo a ti que no eres de aquí pero, ¿Dónde estamos?

El chico se rió. Es que yo también, preguntarle a él donde estábamos. Allyson, tonta, muy tonta. El miró alrededor como si tampoco supiera donde estábamos. ¿Pero qué hacía un inglés solo por aquí? Y con gafas de sol, cuando estaba nublado.

-Pues, yo llevo aquí un día, así que tampoco sé dónde estamos. Pero si quieres puedes venir al hotel a limpiarte esa herida y después coger un taxi hasta tu casa.
-Gracias pero, no te conozco, y tampoco tengo dinero.
-Vamos, soy de fiar. Y no quiero que vayas andando hasta no sé dónde estará tu casa y con el brazo así. Yo te pagaré el taxi.-me sonreía de tal manera que era imposible rechazarlo. Además, el codo me dolía y no quería andar perdida.
-Está bien, gracias.-fuimos andando hasta el hotel, que estaba muy cerca de donde nos habíamos encontrado.- Una cosa, no sé si será típico en Inglaterra pero, ¿Por qué llevas gafas de sol y vas como escondido?

Él se volvió a reír. Creo que no me estaba enterando de algo, pero yo seguí la conversación con normalidad.

-No quiero que me reconozcan.
-¿Te busca la poli o qué?- lo dije en broma, esperaba que no fuera verdad.
-No, no. Soy famoso.-se quitó las gafas y la capucha y pude verle. Era un integrante de una banda británica famosa. Como se llamaba… One Direction.
-Eres de One Direction.-me quedé con la boca abierta, había conocido a un famoso y estaba en el ascensor de camino a su habitación.-Vosotros sois los que hacíais video diarios en unas escaleras.
-Así es. Liam Payne a su servicio. No te asustes cuando entres a la habitación, están los demás dentro.
-No creo que sea para tanto.- sacó la tarjeta de su bolsillo y abrió la puerta. Sentados en el sofá estaban dos chicos, en boxers, jugando a videojuegos. Pues igual sí que era para tanto.
-Vamos, chicos. Vestiros, que tenemos visita.-Liam se giró y me señaló con la mirada. Cuando esos dos me vieron fueron rápido a cambiarse y volvieron vestidos.
-Hola, me llamo Allyson, por cierto.-Los chicos también se presentaron. Al parecer los que estaban jugando a la Play eran Louis y Harry. -¿Tenéis algo para desinfectar heridas?
-Sí, espera. Es que nos hemos chocado y al caerse se ha hecho eso en el codo. –Liam les estaba explicando lo que había pasado. Louis se ofreció a ir a por algo para la herida. Lo hecho en un algodón y lo aplicó en la herida. Creo que hice algún sonido de dolor.
-Tranquila, ya casi está.-me dijo Louis.-te has hecho una buena herida.
-La verdad es que duele un poco.

Cuando Louis terminó de desinfectarme la herida, tiró el algodón a la basura. Miré el reloj. Eran las nueve, ya de noche. ¿Tanto tiempo había estado caminando? Parecía que sí.

-Bueno, pues yo ya me voy, gracias por todo.
-Sí, espera, que llamo a un taxi.-mientras Liam llamaba yo me senté con los chicos en el sofá.
-¿Jugabais a fútbol?
-Sí, iba ganándole a Harry, como siempre.
-Cállate, que es la primera partida que ganas hoy.-los dos empezaron a discutir de bromas, y a mí me hizo gracia. Liam colgó el móvil y se dirigió a mí.
-No creo que esto te vaya a hacer mucha gracia, me han dicho que hay huelga de los taxistas. Y no vamos a dejar que te vayas andando sola a casa a estas horas, no sabes ni dónde estás.

Suspiré. No me tenía que haber despistado tanto, ahora estaría en casa, escuchando música tan tranquilamente, en mi habitación.

-Me iré andando.-lo dije insegura.
-No, que si no mañana te encontramos andando por aquí todavía sin haber llegado a tu casa. Quédate aquí esta noche y mañana vete a tu casa, es viernes.
-Está bien… Gracias.

Cogí el teléfono y llamé a mi madre para decirle que me quedaba a dormir a casa de Andrea. Luego llamé a Andrea para que me cubriera y lo hizo sin problemas, ya le explicaría mañana las razones.

-Esto… ¿Tenéis algo que me pueda poner para dormir?
-Yo te puedo dejar unos pantalones de deporte y una camiseta.-dijo Louis. Era muy amable, me habían caído bien los tres. No sé donde estarían los otros dos, en la banda eran cinco chicos.
-Muchas gracias. Bueno, pues yo me quedo aquí en el sofá y mañana antes de que os levantéis y me habré ido.
-¿En el sofá? Puedes dormir con Louis, dormimos en parejas y él está solo.-dijo Liam simpático.
-La cama será más cómoda Allyson.-me dijo Louis, como si no le molestara.
-Es que creo que ya tenéis bastante con que me quede así que no quiero molestar.
-No molestas.-los tres me hacían sentir como si estuviera en mi propia casa. Al final acepté, y llevé mi mochila a la habitación de Louis. Cuando salí, había dos personas más.
-Hola, soy Niall.
-Y yo Zayn. Ya nos han contado lo que te ha pasado.
-Sí, bueno. Soy patosa.-dije riéndome.
-Ha sido culpa mía, iba con las gafas de sol…

La cena transcurrió tranquila. Les trajeron unas pizzas y las comimos entre todos. Me lo pase muy bien, esos chicos eran muy divertidos. Me contaron su historia, que llegaron a ser un grupo gracias a un concurso de talentos, y que llevaban grabados dos álbumes. Al día siguiente buscaría canciones suyas, seguro que estában genial. Después de cenar jugamos a la Play, y solo gane una vez, pero algo es algo. Estaba cansada, así que fui a la habitación de Louis a cambiarme. Me metí en la cama y apagué la luz. Pasados cinco minutos, Louis entró a la habitación.

-Lo siento, ¿te he despertado?-me dijo con cara de disculpa.
-Que va, no me había dormido todavía. Siento que tengas que compartir la cama.
-No te preocupes, nos has caído genial.
-Vosotros a mí también.-le dije sonriéndole. Me alegraba de haberles conocido. Siempre decían que los famosos eran muy pijos y que se les había subido la fama a la cabeza, pero estos parecían chicos normales.
-Bueno, pues duerme bien.
-Lo mismo.

Y después de eso, no tarde ni dos minutos en dormirme.

 ----------------------------

A la mañana siguiente, estaba sola en la cama, suponía que Louis ya se había levantado. Así que salí de la cama, y fui a la cocina, necesitaba desayunar algo. ¿Qué hora sería? No le di mucha importancia, y cuando llegue, me encontré a Louis preparando el desayuno.

-Pensaba que sería la última en levantarme.
-Pues no, aquí duermen como troncos.-esa sonrisa, es que hipnotizaba.- toma, he preparado el desayuno.
-Gracias, no hacia falta. Me iré en seguida.
-¿No quieres quedarte un rato más? No nos importa.
-Mi madre querrá que vuelva, lo siento.-no me importaba quedarme más, pero tenía que darle explicaciones a Andrea. Terminé el desayuno justo cuando los demás se levantaban. Me dieron los buenos días y se acercaron a Louis. Alguno le dijo algo como, “díselo ya Louis, que se va…”. ¿Decirme qué? Fui a la habitación a cambiarme y salí con la ropa de ayer. Me hubiera gustado cambiarme pero no tenía nada más. Así que no me quedo otra que salir así. Cuando iba a salir Louis entró.

-Bueno, pues muchas gracias por dejarme dormir aquí, y por lo del codo.-en ese momento, me miré el codo, estaba mucho mejor.
-No ha sido nada, ya lo sabes. Oye, quería decirte una cosa...

jueves, 9 de mayo de 2013

Capítulo 1 - La música puede ser tu brújula.



-Un día me vas a gastar el timbre, hija.-le dije riéndome. Ella también se rió y fuimos caminando hasta la parada del autobús. Todavía estaba tragándome la galleta de antes. Cuando llegó el bus, Andrea y yo subimos al vehículo junto con varios compañeros más. Nos sentamos en unos asientos del fondo y comenzamos a charlar como todas las mañanas.
-Bueno, hoy nos darán las notas, y si hemos aprobado todo solo tendremos esta semana de clase.-Andrea y yo estábamos ilusionadas, por fin se iba a acabar el curso, y el instituto. Esperábamos haber aprobado todas las asignaturas.- Verano, pensé que nunca llegarías.
-Este va a ser un buen verano, lo intuyo.-dije, mirando hacia delante con una sonrisa, como si me estuviera imaginando el futuro.
-¿Lo dices porque te dirán si te dan la beca o porque no hay clase?
-Supongo que las dos. Oye, que a ti ya te han dado la beca. Como no me la den a mí me muero, ¿Qué hago sin ti todo el verano?-estaba nerviosa. Andrea había conseguido una beca para estudiar periodismo en Londres, y yo optaba por conseguir otra pero en artes escénicas. Las dos queríamos que me la diesen, para poder pasar juntas este verano allí y el curso que viene. –Tendrían que haberme llamado ya.
-Tranquila, te la darán.- mi mejor amiga me abrazó fuertemente para transmitirme tranquilidad.

Cuando llegamos al instituto, nos bajamos del autobús y nos dirigimos a nuestras clases. No había mucho que hacer, los exámenes ya estaban hechos y solo faltaba ver las notas. Algunos, con suerte, habrían aprobado y tendrían el verano para disfrutar. Otros, con menos suerte, tendrían clases de verano para recuperar.

-Allyson, mira las mías y yo miro las tuyas.
-Vale.

Estaban en orden alfabético. Deslicé la mirada hasta la uve, de Vila. Genial, había aprobado todo. Andrea y yo nos miramos, yo también había aprobado todo. Saltamos de alegría y nos dimos un gran abrazo. La mañana transcurrió tranquila, sobre todo para los que habíamos aprobado. Al mediodía salimos a comer por ahí para celebrarlo.

-Me encanta poder salir a comer fuera, significa que no hay exámenes.-dijo Andrea con un suspiro de felicidad.-ojala durara para siempre.
-Al final te aburrirías… ¿Qué digo? Sería genial.-dije, y acto seguido las dos empezamos a reírnos. Andrea se levantó y dijo que iba al baño. Mientras, yo terminé de comer. Tardó bastante en llegar otra vez a la mesa, y venía sonriente.
-Ya pensaba que te habías caído por el agujero del váter.
-Que boba eres. Es que me he encontrado en la puerta con alguien conocido.
-Pues te ha dado mucha conversación.-le dije con una risa. Al final acabamos riéndonos las dos y cuando terminamos, salimos del restaurante.

Me divertí mucho, bueno, ¿Cómo no se puede divertir alguien con mi mejor amiga? Es mundial. Salimos del restaurante y nos despedimos. Andrea y yo vivíamos en frente e iríamos por la misma dirección, pero tenía que ir a visitar a un familiar. Así que me puse los auriculares y empecé a andar. Pasado un rato reaccioné, debería estar en mi calle. Me había distraído escuchando música y me había metido por calles que ni conocía. Bien Allyson, te has perdido. Cuando miré a mi alrededor no vi a nadie y no sé porque salí corriendo. Cuando llegué a la esquina me choqué con alguien y caí al suelo. 

-Perdona, ¿estás bien?


Introducción.



Iba tan rápido que casi se me caigo por las escaleras por llevar los cordones desatados. Es ese momento en el que se te viene a la cabeza la famosa frase de tus padres y abuelos, ‘ Átate bien los cordones ‘. Así que para no tener ninguna caída, me los até mientras me comía una galleta. Increíble que no se me atragantara. Bajé abajo, y después de darle un beso a mi madre, salí de casa. Bueno, me presentó, me llamo Allyson, y tengo 17 años. Me encanta la música, no puedo vivir sin ella. También me gusta montar en mi skate y llevar Vans o sudaderas. Y detrás de la puerta por la que salí, estaba llamando repetidamente al timbre mi mejor amiga, Andrea.